La comunidad de religiosas franciscanas que convivió con María Ana participó de su pasión por el servicio a las personas en situaciones precarias y de su deseo de llevar la Buena Noticia de Jesús a las personas dispuestas a recibirla. Cuando ella faltó el 3 de julio de 1886, un nutrido grupo de mujeres, que hoy llamaríamos emprendedoras se dispersó por la geografía española con los mismos deseos y proyectos. Galicia fue elegida para desplegar la ilusión y el cariño que ponían en las carencias que percibían allí donde la intuición las llevaba. Desde 1886 Villafranca, O Barco de Valdeorras, A Coruña, Celanova y Vilagarcía de Arousa fueron las primeras localidades en echar raíces las religiosas franciscanas.


Llegan a Vilagarcía con la mirada atenta y el corazón dispuesto para descubrir dónde era necesaria una mano generosa y bondadosa. No fue difícil encontrarse con las personas que estaban necesitando algo de ellas. Empezaron dando acogida a mendigos durante la noche que pagaban con algunos céntimos que habían recibido como limosna. En 1915 Vilagarcía disfrutaba ya de un pequeño hospitalillo que prestaba una atención, bastante integral para los medios de los que se disponía, a al que la comunidad daba un aire de familia. Las dependencias del Hospitalillo se pueden ver todavía al lado del nuevo edificio Residencia Divina Pastora. La labor benéfico-social de las religiosas ha sido siempre muy valorada por el pueblo y las autoridades teniendo de ellas la más alta estima. 

 

No tardan en descubrir en la Villa otras necesidades para las que también las religiosas eran muy sensibles: la educación. Empezaron dando formación en actividades propias, por aquel entonces, de la mujer, como el piano, el bordado, la costura, la pintura… pero el cariño de las gentes animó a las religiosas a aventurarse en la creación de un colegio donde la educación fuese más completa. Así consta desde el mes de septiembre de 1925. Así, fueron alquilando edificios familiares para iniciar su proyecto hasta encontrar uno que reuniera las condiciones necesarias. No se libraron de la experiencia de un temporal que causó la inundación de las instalaciones y obligó a suspender las actividades por un tiempo. El segundo edificio en el que se albergaron estaba frente al mar, en La Alameda y posteriormente se trasladaron a la Plaza del Ayuntamiento. Finalmente pudieron adquirir una primera vivienda, a la que luego siguieron las cuatro colindantes y las fincas anexas donde hoy despliega su actividad educativa y pastoral el Colegio Plurilingüe San Francisco, entre las calles Edelmiro Trillo, 15 y Plaza de la Independencia, 11.

 

Una comunidad formada por las religiosas, 23 profesores laicos y la apreciada colaboración de las familias a través de la asociación ANPA hacen del centro una familia que destaca por su alegría y por su saber estar. En la actualidad cursan estudios de Educación Infantil, Primaria y Secundaria 314 alumnos. El colegio San Francisco disfruta de una forma organizativa común para los 18 colegios de la Institución en España que conduce un Equipo de Titularidad con una misma perspectiva en cuanto a la Visión, Misión y Valores. Está siguiendo un Proceso de Calidad FQM que le mantiene con la tensión gratificante de una mejora continua. La ciudad de Vilagarcía cuenta con la existencia de dos proyectos educativos católicos a la hora de elegir la educación de sus hijos, la familia Filipense, en el colegio Sagrada Familia y la familia Franciscana de la Divina Pastora, en el colegio San Francisco. 

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